Soy Isabella García Martínez, una madre de tres pequeños terremotos aquí en Valencia. Tengo a Lucas (7 años), Emma (4 años) y el pequeño Mateo, que apenas tiene 3 meses. Cuando estaba embarazada de Lucas, mi primer hijo, me surgían mil dudas sobre qué podía comer o no. Una de las preguntas que más me rondaba era: «¿Es seguro comer sushi en el embarazo?». Hoy, con la experiencia de tres embarazos y tras muchas charlas con mi pediatra de confianza, el Dr. Fernández, quiero compartir contigo lo que he aprendido sobre este tema, los riesgos que implica y algunas alternativas deliciosas para que no renuncies al placer de un buen plato.
En España, nos encanta la comida fresca, y en Valencia, con nuestro clima mediterráneo y el mercado de Ruzafa tan cerca, el sushi se ha convertido en un capricho habitual. Pero cuando estás esperando un bebé, las cosas cambian. Vamos a desgranarlo todo paso a paso, como me gusta hacer desde mis días de maestra, para que tengas claro qué hacer.
¿Es Seguro el Sushi Durante el Embarazo? Lo Que Dice la Ciencia
Lo primero que me explicó el Dr. Fernández cuando le pregunté por el sushi fue que el problema no está en el sushi en sí, sino en el pescado crudo. En el embarazo, nuestro sistema inmunitario está más delicado, y hay riesgos como el anisakis, la listeria o el mercurio que pueden afectar al bebé. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el pescado crudo o poco cocinado puede ser un foco de bacterias y parásitos si no se ha congelado correctamente.
Con Lucas, confieso que alguna vez se me antojó un nigiri de salmón, pero me contuve. Ahora, con Mateo, ya tengo más claro que no merece la pena arriesgarse. Los expertos dicen que el anisakis, por ejemplo, puede provocar desde molestias leves hasta reacciones graves, y aunque se elimina congelando el pescado a -20 ºC durante al menos 48 horas, no siempre podemos estar seguras de que en el restaurante lo hayan hecho bien.
Riesgos de Comer Sushi en el Embarazo: ¿Qué Puede Pasar?
Vamos a ser prácticas, como siempre digo a las madres de mi grupo «Madres Unidas Valencia». Estos son los principales riesgos que me preocupaban cada vez que veía un plato de sushi en la mesa:
- Anisakis: Este parásito puede colarse en pescados como el salmón o la caballa. Si no está bien tratado, puede causar dolores fuertes o incluso alergias.
- Listeria: Una bacteria que a veces aparece en alimentos crudos o mal refrigerados. En el embarazo, puede ser peligrosa porque atraviesa la placenta y afecta al bebé.
- Mercurio: Los pescados grandes, como el atún rojo, acumulan más mercurio, que puede dañar el desarrollo del sistema nervioso del pequeño.
Recuerdo que durante el embarazo de Emma, Miguel, mi marido, insistió en pedir sushi para él una noche. Yo lo miraba desde el otro lado de la mesa con cara de envidia mientras me comía un arroz con pollo, ¡qué sacrificio! Pero, en la vida real, prefiero pecar de cauta.
5 Alternativas al Sushi que Sí Puedes Disfrutar en 2025
Si te pasa como a mí y echas de menos esos sabores, no te preocupes, hay opciones riquísimas y seguras. Aquí van mis favoritas, probadas y aprobadas en casa:
- Sushi cocinado: Rolls con gambas cocidas, cangrejo o anguila asada. En el restaurante japonés cerca de Jardines del Real, en Valencia, tienen un maki de tempura que me salvó los antojos con Mateo.
- Pescado al horno o a la plancha: Un buen lomo de salmón a la plancha con salsa de soja (¡poca, por la sal!) es un lujo seguro.
- Sushi vegetariano: Con aguacate, pepino o zanahoria. A Lucas le encantan estos porque dice que son «crujientes».
- Ceviche cocinado: Si te gusta el toque ácido, prueba pescado cocido marinado con limón. En casa lo hacemos con merluza, que es baja en mercurio.
- Bol de poke adaptado: Arroz, verduras y proteínas cocinadas como pollo o tofu. Lo preparé una vez para una cena con amigas y fue un éxito.
Estas alternativas me han ayudado a no sentir que me pierdo algo. Además, ahora que estamos en primavera, con el buen tiempo en Valencia, apetece comer ligero y fresco.
Cómo Disfrutar del Sushi de Forma Segura Paso a Paso
Si eres como yo y no puedes resistirte del todo, hay formas de minimizar riesgos. Aquí te dejo lo que hago cuando el antojo aprieta:
- Elige restaurantes de confianza: Pregunta si congelan el pescado según la normativa. En Valencia, hay sitios cerca del Mercado Central que lo hacen bien.
- Opta por pescado cocinado: Evita el crudo y ve a por tempura o sushi a la parrilla.
- Controla las raciones: Nada de abusar, incluso con las opciones seguras, porque la sal de la soja puede hincharte (¡y con Mateo ya tenía suficiente retención de líquidos!).
- Consulta a tu médico: Yo siempre le pregunto al Dr. Fernández antes de probar algo nuevo en el embarazo.
Con Emma, una vez me atreví con un roll de gambas cocidas en un sitio recomendado por una amiga de «Madres Unidas». ¡Sin problemas y con la conciencia tranquila!
Errores Comunes al Comer Sushi en el Embarazo y Cómo Evitarlos
En teoría todo suena perfecto, pero en la práctica… ¡ay, cómo nos complicamos! Estos son los fallos que veo entre nosotras, las mamás, y cómo los esquivo:
- Confiar ciegamente en cualquier sitio: No todos los restaurantes cumplen las normas de congelación. Si no estás segura, mejor no arriesgues.
- Pensar que «un poquito no hace daño»: Con la listeria, por ejemplo, no hay cantidad segura. Yo lo aprendí con Lucas y no lo olvidaré.
- Ignorar los antojos: Reprimirse demasiado puede ser peor. Busca alternativas como las que te cuento y no te sientas culpable.
Una vez, una amiga me dijo que ella comió sashimi en su embarazo y «no pasó nada». Pero, como digo siempre, cada niño es un mundo, y no me la juego.
Beneficios de Evitar el Sushi Crudo para Ti y Tu Bebé
Decir no al sushi crudo tiene sus ventajas, y no solo por seguridad. Cuando estaba embarazada de Mateo, que nació un poco antes de tiempo, me di cuenta de que comer bien me ayudaba a estar más fuerte para él. Evitar riesgos me dio paz mental, y priorizar alimentos cocinados y frescos mantuvo mis niveles de energía altos, algo clave con dos niños corriendo por casa y un recién nacido.
Además, el Dr. Fernández me explicó que reducir el mercurio protege el cerebro del bebé, que se está formando a toda velocidad. Así que, aunque extrañe el sushi, sé que estoy cuidando a mi pequeño.
Mi Experiencia Personal: De Lucas a Mateo
Con Lucas, mi primer embarazo, todo era nuevo y me fiaba mucho de lo que leía en libros como El gran libro del embarazo de la Dra. Miriam Stoppard, una joya que aún hojeo. Evité el sushi por completo, pero con Emma me relajé un poco y probé alternativas cocinadas. Ahora con Mateo, que aún estoy amamantando, sigo siendo cautelosa porque lo que como pasa a él. Miguel me ayuda preparando cenas seguras en casa, y entre los dos hemos encontrado un equilibrio.
A veces, mientras llevo a Emma a la escuela por las mañanas con Mateo en el carrito, pienso en lo rápido que pasa el tiempo y en cómo he ido aprendiendo con cada hijo. Lo que no cambia es mi mantra: mejor prevenir que lamentar.
Resumen: ¿Sushi Sí o No en el Embarazo?
Como siempre digo, cada niño es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo te sirva de guía. El sushi crudo en el embarazo tiene riesgos reales —anisakis, listeria, mercurio— que no compensan el capricho. Pero no hace falta renunciar del todo: hay alternativas seguras y deliciosas como el sushi cocinado o el pescado a la plancha que te sacan del apuro. Consulta siempre con tu médico, elige bien dónde comes y, sobre todo, escúchate a ti misma.
Cuéntame en los comentarios cómo has manejado esto con tus pequeños, ¡siempre aprendo tanto de vosotras! Ahora que estamos en marzo, con la primavera asomando en Valencia, estoy escribiendo esto mientras Mateo duerme una siesta (¡milagro!) y Lucas me pide que lo lleve al parque. Próximamente os contaré cómo estamos manejando las noches sin dormir ahora que Mateo está creciendo. ¡Nos leemos pronto!