¿Cuál es la temperatura normal de un bebé recién nacido? Guía completa para padres primerizos

Isabella Rodrigues

Cuando di a luz a mi pequeño Mateo hace apenas tres meses, me encontré nuevamente con esa preocupación que todas las madres conocemos bien: la obsesión por la temperatura corporal del recién nacido. A pesar de tener ya experiencia con Lucas y Emma, cada bebé es diferente y con Mateo, al haber nacido un poquito prematuro (a las 37 semanas), mi preocupación era aún mayor. La temperatura normal de un recién nacido debe oscilar entre 36,5°C y 37,5°C, pero hay muchos matices que como madre he aprendido a lo largo de estos años y que quiero compartir con vosotras.

¿Qué temperatura se considera normal en un recién nacido? Valores de referencia

Como siempre digo a las madres en mi grupo «Madres Unidas Valencia», lo primero es conocer los datos objetivos. Según el Dr. Fernández, nuestro pediatra de confianza en el Centro de Salud de Benimaclet, la temperatura axilar normal de un recién nacido debe estar entre 36,5°C y 37,5°C. Esta es ligeramente más alta que la de los adultos, y es completamente normal.

Sin embargo, hay que tener en cuenta estos factores:

  • La temperatura del bebé fluctúa a lo largo del día
  • Por la tarde suele ser ligeramente más alta
  • Durante el sueño puede disminuir un poco
  • Después de llorar intensamente o estar muy arropado puede subir temporalmente

Con Lucas, recuerdo haberme asustado cuando marcó 37,3°C una tarde de julio en plena ola de calor valenciana. Llamé alarmada al pediatra, quien me tranquilizó explicándome estas variaciones normales que ahora comparto con vosotras.

Métodos para tomar la temperatura: ¿Cuál es el más fiable para bebés?

Cuando tuve a Lucas, mi primer hijo, hace 7 años, usaba un termómetro de mercurio porque era lo que mi madre me había enseñado. Ahora, con Emma y Mateo, la tecnología y mis conocimientos han evolucionado.

Termómetro digital axilar: El método recomendado

El Dr. Fernández nos recomendó usar un termómetro digital colocado en la axila. Es sencillo, seguro y bastante preciso si se hace correctamente:

  1. Asegúrate de que la axila del bebé esté seca
  2. Coloca la punta del termómetro en el centro de la axila
  3. Mantén el bracito del bebé pegado a su cuerpo durante unos 2-3 minutos (o hasta que el termómetro pite)
  4. Anota la temperatura y la hora para llevar un registro

Con Mateo, que es tan inquieto, he descubierto que funciona mejor si le doy el pecho mientras le tomo la temperatura. ¡Las pequeñas estrategias que vamos aprendiendo!

Termómetro de oído: Rápido pero con matices

Aunque son rápidos y menos invasivos, los termómetros de oído pueden dar lecturas menos precisas en recién nacidos. Mi amiga Laura del grupo de madres compró uno carísimo y luego resultó que las mediciones variaban demasiado.

Termómetros sin contacto: Prácticos pero menos exactos

Con la llegada de Mateo en plena temporada de resfriados, invertí en un termómetro sin contacto. Es comodísimo para comprobar rápidamente si hay fiebre, especialmente por la noche sin despertarle, pero siempre confirmo con el axilar si tengo alguna duda.

Fiebre en el recién nacido: ¿Cuándo debemos preocuparnos?

Esta es la pregunta del millón que todas nos hacemos. Basándome en mi experiencia y en lo que he aprendido con el Dr. Fernández, os comparto esta guía:

¿Qué temperatura se considera fiebre en un recién nacido?

Se considera fiebre cuando la temperatura axilar supera los 38°C. Sin embargo, en bebés menores de 3 meses como mi Mateo, cualquier temperatura superior a 37,5°C ya merece atención y seguimiento.

Durante la primera semana con Emma, recuerdo una noche en que marcó 37,8°C. Llamé al servicio de urgencias pediátricas del Hospital La Fe y me indicaron que la observara durante unas horas, tomando la temperatura cada 30 minutos. Finalmente bajó sola, pero esas horas de angustia no se las deseo a nadie.

Señales de alarma que acompañan a la fiebre

No es solo la cifra del termómetro lo que importa, sino cómo está el bebé:

  • Rechazo de la toma (cuando Mateo, que es un glotón, rechazó el pecho supe que algo no iba bien)
  • Llanto inconsolable o, al contrario, excesiva somnolencia
  • Coloración anormal de la piel (pálida o moteada)
  • Fontanela (la mollera) hundida o abombada
  • Respiración agitada o dificultosa
  • Vómitos o diarrea persistentes

Errores comunes al tomar la temperatura del recién nacido y cómo evitarlos

En la vida real, aunque intentemos hacer las cosas perfectamente, cometemos errores. Os comparto los más frecuentes que he visto (¡y cometido!) para que los evitéis:

  • Tomar la temperatura inmediatamente después del baño: La temperatura corporal puede alterarse. Esperad al menos 20-30 minutos.
  • Medir con el bebé muy arropado: Con Lucas solía medirle la temperatura sin desabrigarle por miedo a que cogiera frío. Gran error, puede dar lecturas falsamente elevadas.
  • No mantener el termómetro el tiempo suficiente: Con Emma era una batalla mantener el termómetro en la axila. Ahora sé que si no espero el tiempo indicado, la lectura no será fiable.
  • Interpretar cualquier temperatura alta como enfermedad grave: Con mi primer hijo, cualquier décima por encima de 37°C me hacía pensar en lo peor. La experiencia me ha enseñado a valorar el estado general del bebé.

Cómo regular la temperatura del recién nacido: Consejos prácticos

Aplicando lo que aprendí como maestra sobre la importancia del entorno para el bienestar, he descubierto que estos consejos son fundamentales para mantener una temperatura adecuada:

En casa: El entorno ideal

  • Mantén la habitación entre 20-22°C (aunque en verano en Valencia esto sea misión imposible sin aire acondicionado)
  • Evita corrientes de aire directas sobre la cuna
  • No sobrecargues la cuna con mantas o edredones
  • Usa un termómetro ambiental para controlar la temperatura de la habitación

Durante la ola de calor del verano pasado, con Mateo recién nacido, colocábamos toallas húmedas cerca del ventilador (nunca apuntando directamente a él) para refrescar el ambiente.

La ropa adecuada según la temporada

Como norma general, el bebé necesita una capa más que nosotros. Pero en Valencia, con nuestros veranos, esto hay que adaptarlo:

  • En verano: Un body de manga corta suele ser suficiente, y en noches muy calurosas incluso solo el pañal
  • En invierno: Body interior, pijama y saco o manta ligera
  • Para dormir: Evita gorros o manoplas en el interior, pueden provocar sobrecalentamiento

Con Emma cometí el error de abrigarla demasiado en sus primeras semanas, hasta que mi suegra (que tiene siete nietos) me enseñó a comprobar si tenía calor tocando su nuca: si está sudada, sobra ropa.

¿Qué hacer si mi recién nacido tiene fiebre? Protocolo de actuación

Si después de comprobar correctamente la temperatura, tu bebé tiene más de 38°C (o más de 37,5°C si es menor de 3 meses), este es el protocolo que seguimos en casa:

  1. Desvestir al bebé dejándole solo con el pañal y una camiseta ligera
  2. Ofrecer más tomas de pecho o biberón para evitar la deshidratación
  3. No abrigar en exceso, pero tampoco provocar un enfriamiento brusco
  4. No administrar medicación sin consultar al pediatra
  5. Contactar con el pediatra o servicio de urgencias si es menor de 3 meses
  6. Tomar la temperatura cada hora para monitorizar la evolución

Cuando Lucas tuvo su primera fiebre alta a los 4 meses, el pediatra nos explicó que no debíamos darle ningún antitérmico sin su indicación y que debíamos vigilar más su estado general que el número del termómetro.

La temperatura corporal y la adaptación del recién nacido: ¿Qué dice la pediatría actual?

Durante el primer mes con Mateo, tuvimos que acudir a una revisión extraordinaria porque notaba sus manitas y pies siempre fríos, aunque su temperatura axilar era normal. El Dr. Fernández me explicó algo que quiero compartir con vosotras:

Los recién nacidos, especialmente los prematuros como Mateo, están adaptándose a regular su temperatura fuera del útero. Es completamente normal que sus extremidades estén más frías que el resto del cuerpo. Lo importante es la temperatura central (la que medimos en la axila).

La pediatría actual recomienda:

  • Verificar la temperatura central, no guiarse por la de manos y pies
  • Entender que la termorregulación madura progresivamente
  • Favorecer el contacto piel con piel que ayuda a regular la temperatura
  • No obsesionarse con las mediciones si el bebé está activo y come bien

Experiencias reales: Cómo manejamos las variaciones de temperatura en mi familia

Con tres niños, he vivido todo tipo de situaciones relacionadas con la temperatura. Os comparto algunas para que veáis que todas pasamos por lo mismo:

Con Lucas, mi primer hijo, recuerdo una noche en que Miguel y yo nos turnamos para tomar su temperatura cada 30 minutos durante toda la noche porque tenía 37,8°C. Al día siguiente, el pediatra nos dijo que podríamos haber espaciado más las mediciones y descansar un poco.

Con Emma aprendí a distinguir cuando tenía fiebre solo mirándola: se ponía más quieta de lo habitual (algo rarísimo en ella) y sus mejillas se enrojecían de forma característica.

Con Mateo estoy siendo mucho más relajada. La semana pasada tuvo 37,6°C una tarde y, en lugar de alarmarme, observé que seguía comiendo bien y estaba reactivo. Para la noche ya estaba en su temperatura habitual.

Como siempre digo, cada niño es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo os sirva de guía. Ahora que se acerca el otoño en Valencia y con él la temporada de resfriados, estaré pendiente de compartir cómo manejamos los primeros catarros de Mateo.

Cuéntame en los comentarios cómo has manejado las variaciones de temperatura con tus pequeños, ¡siempre aprendo tanto de vosotras! Y si tenéis algún truco especial para mantener la calma cuando el termómetro sube, ¡lo agradecería enormemente!

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