¡Hola a todas las mamás y papás! Soy Isabella García Martínez, madre de tres pequeños tesoros aquí en Valencia, y hoy quiero hablaros de un tema que nos preocupa muchísimo a las madres primerizas (¡y no tan primerizas!): la ictericia en los recién nacidos.
Recuerdo perfectamente el susto que me llevé cuando la piel de Lucas, mi primogénito, comenzó a ponerse amarillenta al segundo día de vida. Con Emma fue menos intenso, pero igualmente preocupante. Y hace apenas tres meses, con mi pequeño Mateo, volví a estar pendiente de cualquier tonalidad amarillenta en su piel.
¿Qué es la ictericia y por qué aparece en los recién nacidos?
La ictericia es esa coloración amarillenta que puede aparecer en la piel y en la parte blanca de los ojos de los bebés. Como me explicó la Dra. Fernández del Hospital La Fe de Valencia, se produce por un aumento de la bilirrubina, una sustancia amarilla que se genera cuando el cuerpo recicla los glóbulos rojos viejos.
Los recién nacidos son especialmente propensos a la ictericia porque:
- Su hígado aún es inmaduro y no procesa la bilirrubina eficientemente
- Tienen más glóbulos rojos que los adultos
- Sus glóbulos rojos tienen una vida más corta
- La eliminación de bilirrubina a través de las heces es más lenta
Con Mateo, que nació ligeramente prematuro (37 semanas), el riesgo era mayor, así que estuve especialmente atenta.
Cómo reconocer la ictericia: Señales visuales en tu bebé
Progresión típica de la ictericia
La ictericia sigue un patrón bastante característico:
- Comienza en la cara (especialmente mejillas y frente)
- Desciende hacia el pecho y abdomen
- Llega a brazos y piernas
- En casos más severos, afecta a palmas de manos y plantas de pies
Con Lucas noté primero un tono amarillento en sus mejillas cuando le daba el pecho junto a la ventana (la luz natural es fundamental para detectarla). Con Emma, fueron las enfermeras quienes me alertaron antes de que nos dieran el alta.
Técnica de presión para detectar ictericia
La Dra. Fernández me enseñó un truco muy útil:
- Presiona suavemente la piel de tu bebé (yo lo hacía en el esternón o en la frente)
- Si al soltar la presión la piel se ve amarillenta antes de que vuelva el color normal, podría ser ictericia
- Esta técnica funciona mejor con luz natural
Con Mateo hacía esta comprobación cada mañana junto a la ventana de nuestro dormitorio en Valencia, donde la luz mediterránea entraba a raudales.
Tipos de ictericia y cuándo aparecen: Guía temporal
Ictericia fisiológica (normal)
- Aparece entre el 2º y 3º día de vida
- Alcanza su pico máximo entre el 3º y 5º día
- Desaparece generalmente antes de las 2 semanas
- Afecta aproximadamente al 60% de los bebés nacidos a término
Esta fue la que tuvo Lucas, y desapareció completamente al 7º día.
Ictericia por lactancia materna
- Aparece después del 3º-5º día
- Puede persistir 2-3 semanas o incluso más
- Se relaciona con componentes de la leche materna
- No suele requerir interrumpir la lactancia
Emma presentó este tipo. Me preocupé muchísimo pero la pediatra me tranquilizó y seguimos con la lactancia sin problemas.
Ictericia patológica
- Aparece en las primeras 24 horas de vida
- Progresa rápidamente
- Puede alcanzar niveles peligrosos
- Requiere atención médica inmediata
Por suerte, ninguno de mis tres hijos la presentó, aunque con Mateo estuvimos en observación las primeras 24 horas por ser prematuro.
Factores de riesgo: ¿Tu bebé tiene más probabilidades de desarrollar ictericia?
Existen varios factores que aumentan el riesgo:
- Prematuridad: Mateo nació a las 37 semanas y la pediatra nos advirtió del mayor riesgo
- Incompatibilidad de grupo sanguíneo: Si la madre es 0 y el bebé A, B o AB
- Lactancia materna exclusiva: Especialmente si hay dificultades al inicio
- Hematomas durante el parto: Lucas tuvo un pequeño cefalohematoma
- Hermanos que tuvieron ictericia: Después de la experiencia con Lucas, sabía que debía estar atenta con Emma y Mateo
- Origen étnico: Los bebés de origen mediterráneo y asiático tienen mayor predisposición
En mi caso, además de la prematuridad de Mateo, yo soy grupo 0 y tanto Miguel como yo tenemos raíces mediterráneas, así que siempre hemos estado en alerta.
¿Cuándo debemos preocuparnos? Señales de alarma
La mayoría de casos de ictericia son inofensivos, pero hay señales que requieren atención médica inmediata:
- Ictericia que aparece en las primeras 24 horas
- Coloración amarilla intensa que llega a palmas y plantas
- Bebé letárgico o que succiona débilmente
- Fiebre o temperatura baja
- Llanto agudo o inusual
- Arqueamiento de la espalda
- Ictericia que persiste más de 2 semanas
Con Emma tuve un susto porque al quinto día parecía succionar con menos fuerza. Acudí inmediatamente a urgencias del Hospital Clínico de Valencia, pero resultó ser solo cansancio.
Métodos de diagnóstico: ¿Cómo lo confirma el pediatra?
Cuando llevé a Lucas por su ictericia, la Dra. Fernández utilizó:
- Evaluación visual: Primero observó su piel bajo luz natural
- Bilirrubinómetro transcutáneo: Un dispositivo que mide la bilirrubina sin pinchar al bebé
- Análisis de sangre: Para determinar los niveles exactos de bilirrubina
Con Mateo, en el hospital ya le hicieron un control con el bilirrubinómetro antes del alta como medida preventiva por ser prematuro.
Tratamientos efectivos para la ictericia: ¿Qué opciones hay?
Para casos leves (como fue el de Lucas)
- Aumentar la frecuencia de las tomas: Me recomendaron dar el pecho cada 2-3 horas
- Asegurar una buena hidratación: Fundamental para eliminar la bilirrubina
- Exposición indirecta a luz natural: Cerca de una ventana, nunca sol directo
Para casos moderados o severos
- Fototerapia: Lucas necesitó un día de fototerapia. Le pusieron bajo unas luces especiales con unas gafas protectoras que le hacían parecer un pequeño piloto
- Fototerapia domiciliaria: A una mamá de mi grupo «Madres Unidas Valencia» le ofrecieron esta opción
- Exanguinotransfusión: En casos muy graves (afortunadamente rarísimos)
Con Emma bastó con aumentar las tomas y estar atenta, pero con Lucas la fototerapia fue necesaria durante 24 horas.
Mitos y verdades sobre la ictericia que toda madre debe conocer
En mi grupo de madres circulan muchos mitos. Os aclaro algunos:
MITO: «Hay que poner al bebé al sol directo para curar la ictericia»
VERDAD: NUNCA expongas a un recién nacido al sol directo. La luz natural indirecta es suficiente.
MITO: «La ictericia significa que hay que suspender la lactancia»
VERDAD: En la mayoría de casos, se recomienda aumentar la frecuencia de las tomas, no suspenderlas.
MITO: «Si el bebé tiene ictericia, está enfermo»
VERDAD: La ictericia fisiológica es un proceso normal, no una enfermedad.
MITO: «La ictericia siempre requiere tratamiento médico»
VERDAD: Muchos casos se resuelven solo con buena alimentación e hidratación.
MITO: «Si desaparece la coloración amarilla, ya no hay riesgo»
VERDAD: Es importante seguir las recomendaciones médicas aunque visualmente haya mejorado.
Lactancia materna e ictericia: ¿Amiga o enemiga?
Este tema me generó mucha ansiedad con Lucas. La realidad es compleja:
- La lactancia materna puede estar asociada a un tipo específico de ictericia
- PERO la lactancia frecuente ayuda a eliminar la bilirrubina a través de las heces
- Las tomas frecuentes previenen la deshidratación
- La leche materna tiene propiedades protectoras
La Dra. Fernández fue tajante: «Sigue dándole el pecho a Lucas, pero asegúrate de que sea cada 2-3 horas». Y así lo hice, incluso despertándole para las tomas nocturnas.
Mi experiencia personal con la ictericia en mis tres hijos
Lucas (7 años ahora)
Desarrolló ictericia al segundo día. Su piel se tornó bastante amarilla, especialmente en la cara. Necesitó un día de fototerapia en el hospital. Recuerdo mi angustia al verle con aquellas gafas protectoras bajo las luces, pero la enfermera Pilar me tranquilizó explicándome que era un procedimiento habitual.
Emma (4 años)
Su ictericia fue más leve y tardía, apareciendo al tercer día. La pediatra nos recomendó aumentar las tomas y observación. Se resolvió en una semana sin necesidad de tratamiento.
Mateo (3 meses)
Como nació prematuro, estábamos en alerta. Desarrolló una leve ictericia al segundo día, pero siguiendo las lecciones aprendidas con sus hermanos, aumentamos las tomas y estuvimos muy atentos. La pediatra hizo seguimiento con el bilirrubinómetro en consulta y todo se normalizó en 5 días.
Preguntas frecuentes sobre la ictericia en recién nacidos
¿Cuánto tiempo suele durar la ictericia?
La ictericia fisiológica suele desaparecer en 1-2 semanas. La asociada a la lactancia puede durar hasta 3-4 semanas.
¿La ictericia afecta al desarrollo del bebé?
La ictericia leve no tiene efectos a largo plazo. Solo los casos graves no tratados podrían tener consecuencias.
¿Puedo llevar a mi bebé con ictericia a casa?
Depende del nivel de bilirrubina. Con Lucas tuvimos que quedarnos un día extra en el hospital, mientras que con Emma y Mateo nos dejaron ir a casa con seguimiento.
¿Debo despertar a mi bebé para alimentarlo si tiene ictericia?
Sí, es importante mantener tomas frecuentes cada 2-3 horas, incluso por la noche.
¿La ictericia volverá en futuros embarazos?
Hay mayor probabilidad si un hijo anterior la tuvo, como fue mi caso.
Como siempre digo, cada niño es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo os sirva de guía. Recuerdo perfectamente la angustia que sentí la primera vez, y cómo con el tiempo y la experiencia aprendí a manejar la situación con más calma.
Ahora mismo, Mateo ya ha superado completamente su ictericia y está precioso con su tono rosado natural. Lucas está terminando el curso escolar entusiasmado con su equipo de fútbol, y Emma sigue creando «obras maestras» en su clase de preescolar Montessori.
¿Y vosotras? ¿Habéis pasado por la experiencia de la ictericia con vuestros pequeños? ¿Cómo lo habéis vivido? Cuéntame en los comentarios, ¡siempre aprendo tanto de vuestras experiencias!
En las próximas semanas os contaré sobre nuestra experiencia con los primeros sólidos de Mateo, ¡otro mundo por descubrir en esta aventura de la maternidad!