¿Es seguro comer hígado de res en el embarazo? Precauciones clave

Hola, soy Isabella García Martínez, una madre de 34 años de Valencia con tres pequeños en casa: Lucas (7 años), Emma (4 años) y Mateo, que justo tiene 3 meses. Vivo con mi marido Miguel en un piso cerca de los Jardines del Real, y entre mi pasado como maestra y mi día a día como madre, me encanta compartir lo que voy aprendiendo con otras mamás como nosotras. Una duda que me surgió especialmente con mi segundo embarazo fue: «¿El hígado de res es recomendable en el embarazo?». Hoy te cuento lo que descubrí, con la ayuda de mi pediatra, el Dr. Fernández, y mi experiencia en la vida real, para que sepas cómo manejarlo con seguridad.

En España, el hígado es un clásico, sobre todo en guisos o a la plancha, y en Valencia no falta en las casas más tradicionales. Pero cuando estás esperando un bebé, hay que ir con ojo. Vamos a verlo todo paso a paso, como me gusta explicarlo.


¿Es Seguro el Hígado de Res en el Embarazo? Lo Básico

La respuesta corta es: sí, pero con moderación y precauciones. El hígado de res es una bomba de nutrientes, pero también tiene un lado que me preocupó cuando lo investigué con Lucas. El Dr. Fernández me explicó que, aunque está lleno de hierro y vitamina A, esa misma vitamina A puede ser un problema si te pasas, porque en exceso puede dañar al bebé. Así que, en teoría es un superalimento, pero en la práctica hay que saber cómo y cuánto comerlo.


Beneficios del Hígado de Res para las Embarazadas

Como siempre digo a las madres de mi grupo «Madres Unidas Valencia», en el embarazo necesitamos alimentos que nos den fuerza. El hígado tiene cosas buenísimas:

  • Hierro contra la anemia: Con Lucas tuve anemia, y el hígado me ayudó a subir los niveles rápido. Es ideal si te sientes agotada.
  • Vitamina B12: Perfecta para el sistema nervioso del bebé y para tener energía, algo que agradezco ahora con Mateo en casa.
  • Proteína de calidad: Ayuda a que el peque crezca fuerte, como pasó con Emma, que nació robusta.

Pero, ojo, no es cuestión de comerlo a diario. Con Mateo, que nació un poco prematuro, lo incluyo de vez en cuando para reforzarme mientras lo amamanto.


Riesgos del Hígado de Res en el Embarazo: ¿Qué Tener en Cuenta?

Aquí viene lo que me hizo pensármelo dos veces. Estos son los riesgos que aprendí a controlar:

  • Exceso de vitamina A: El hígado tiene retinol, una forma de vitamina A que, en grandes cantidades, puede causar malformaciones en el feto. Con Emma, me limité a una ración pequeña al mes por si acaso.
  • Colesterol alto: Es rico en grasas, y si abusas, puede subirte los niveles, algo que noté en mi tercer trimestre con Lucas.
  • Toxinas: El hígado filtra impurezas, así que si no es de buena calidad, puede tener restos de metales pesados.

Recuerdo que una vez, embarazada de Lucas, mi suegra me preparó hígado encebollado y me tenté con un buen plato. Luego me dio un susto al leer sobre la vitamina A, ¡menos mal que no repetí!


5 Formas Seguras de Preparar Hígado de Res en 2025

No tienes que renunciar del todo. Aquí van mis recetas favoritas, ajustadas para el embarazo:

  1. A la plancha con limón: Una ración pequeña, bien cocinada, con un toque cítrico que le encanta a Miguel.
  2. En guiso ligero: Con cebolla y un poco de vino blanco (que se evapora al cocer). A Lucas le gusta mojar pan.
  3. Paté casero: Lo hago con hígado cocido y lo unto en tostadas, controlando la cantidad.
  4. Con arroz: Un salteado suave con verduras, perfecto para una comida familiar.
  5. En sopa: Uso trocitos pequeños en un caldo nutritivo para las tardes frescas de primavera.

Ahora en marzo, con el buen tiempo en Valencia, prefiero prepararlo ligero para no sentirme pesada.


Cómo Consumir Hígado de Res Paso a Paso en el Embarazo

Si decides incluirlo, hazlo bien. Este es mi método, aprendido con los años:

  • Compra de calidad: En el Mercado de Ruzafa elijo hígado fresco y de ganadería fiable.
  • Cocción completa: Nada de dejarlo crudo; lo cocino hasta que esté bien hecho (unos 70 ºC por dentro).
  • Controla la cantidad: No más de 50-100 gramos una vez al mes, como me recomendó el Dr. Fernández.
  • Combínalo: Lo acompaño de verduras para equilibrar y no cargar el cuerpo.

Con Mateo, que aún estoy amamantando, sigo estas reglas porque lo que como pasa a él también.


Errores Comunes al Comer Hígado y Cómo Evitarlos

Nosotras, las mamás, a veces nos confiamos demasiado. Estos son fallos que he visto (¡y cometido!):

  • Comerlo muy seguido: Una amiga lo tomaba semanalmente y luego le subió el colesterol. Mejor espaciarlo.
  • No cocinarlo bien: Con Lucas, al principio lo dejé un poco rosado. Error garrafal, ¡siempre a fondo!
  • Ignorar la procedencia: Si no sabes de dónde viene, puede tener más riesgos. Yo solo confío en mi carnicero de siempre.

Con Emma y Mateo ya voy más curtida y no me la juego.


Hígado de Res: ¿Qué Dice la Pediatría Actual?

El Dr. Fernández me explicó que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) recomienda moderación con el hígado en el embarazo por la vitamina A. En libros como Nutrición en el Embarazo de la Dra. Pilar Riobó, también advierten que el retinol debe limitarse a menos de 3.000 microgramos al día, y una ración de hígado puede pasarse de eso fácil. La clave está en no abusar y consultarlo con tu médico.


Mi Experiencia Personal: Tres Embarazos, Tres Lecciones

Con Lucas, mi primer embarazo, el hígado me salvó de la anemia, pero me asusté al leer sobre la vitamina A y lo dejé casi del todo. Con Emma fui más valiente y lo tomé un par de veces, bien controlado. Ahora con Mateo, que nació un poco antes, lo incluyo alguna vez para reforzarme, pero siempre con miedo a pasarme. Miguel se ríe de mí porque peso las raciones con una báscula, ¡pero prefiero pecar de cauta!

A veces, mientras llevo a Emma al cole con Mateo en el carrito, pienso en cómo he ido ajustando mi forma de comer con cada hijo. Lo que no cambia es mi filosofía: en teoría todo suena ideal, pero en la práctica hay que adaptarse.


Resumen: Hígado Sí, Pero con Cabeza

Como siempre digo, cada niño es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo te sirva de guía. El hígado de res en el embarazo puede ser un aliado por su hierro y proteínas, pero cuidado con la vitamina A y el colesterol. Cocínalo bien, elige calidad y no te pases de una ración al mes. Si dudas, habla con tu médico, como yo hago con el Dr. Fernández.

Cuéntame en los comentarios cómo manejas el hígado con tus peques o en tu embarazo, ¡siempre aprendo tanto de vosotras! Escribo esto mientras Mateo duerme una siestecita (¡milagro!) y Lucas me pide que lo lleve al parque. Próximamente os contaré cómo estamos llevando la vuelta a la rutina ahora que Mateo está más despierto. ¡Nos leemos pronto!

Deja un comentario