Patrones de Sueño en Recién Nacidos: Guía Completa Para Madres

Isabella Rodrigues

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¡Hola a todas las mamás que estáis en esa fase de ojeras profundas y bostezos interminables! Soy Isabella, madre de tres pequeños terremotos y, con Mateo de apenas 3 meses, estoy reviviendo esa etapa donde la pregunta «¿cuánto debe dormir mi bebé?» se vuelve una obsesión nocturna.

Cuando nació Lucas, mi primogénito, recuerdo haber buscado desesperadamente información sobre «cuántas horas duerme un recién nacido», ya que Miguel tenía un colega turco que nos había recomendado algunos recursos en su idioma. Hoy quiero compartir todo lo que he aprendido sobre el sueño de los recién nacidos, combinando la evidencia científica con mi experiencia real como madre de tres.

Patrones de sueño normal en recién nacidos: ¿Qué esperar realmente?

Los recién nacidos duermen entre 14 y 17 horas diarias, pero —y aquí viene la parte que nadie te cuenta con suficiente énfasis— ¡en períodos de solo 2-3 horas! Con Mateo, como fue prematuro de 37 semanas, sus ciclos son incluso más cortos, aproximadamente de 1-2 horas.

Como me explicó la Dra. Fernández en nuestra revisión de los 2 meses: «Isabella, el cerebro del recién nacido no distingue entre día y noche durante las primeras semanas. Sus ciclos de sueño son más cortos porque están determinados principalmente por el hambre».

En la vida real, esto significa que durante el primer mes con Mateo apenas dormía más de 45 minutos seguidos. Con Lucas, mi primer hijo, esto me desesperaba. Con Emma ya estaba más preparada. Con Mateo he aprendido a dormir en micro-siestas y a funcionar de forma zombie con cierta dignidad.

¿Cuántas horas debe dormir un bebé según su edad?

Esta tabla la tengo impresa y pegada en la nevera desde que nació Lucas (actualizada con cada hijo):

Edad

Horas totales

Siestas diurnas

Duración de siestas

Período nocturno

0-1 mes

14-17 horas

4-8 siestas

15 min – 3 horas

Sin patrón fijo

1-2 meses

14-16 horas

3-5 siestas

30 min – 3 horas

Posible tramo de 4h

2-3 meses

14-16 horas

3-4 siestas

30 min – 2 horas

Posible tramo de 5-6h

3-4 meses

12-16 horas

3-4 siestas

30 min – 2 horas

Posible tramo de 6h

Con Mateo estamos justo en esa transición de los 3 meses donde algunos bebés empiezan a consolidar el sueño nocturno. Algunos, he dicho. El mío parece tener otros planes por ahora.

Señales de sueño: ¿Cómo saber cuándo está cansado?

Uno de los mayores errores que cometí con Lucas fue no identificar sus señales de sueño a tiempo. Esperaba hasta que estuviera irritable y llorando, cuando ya era demasiado tarde.

Las señales de sueño más comunes incluyen:

  • Frotarse los ojos o las orejas
  • Bostezar (¡esta es obvia, pero a veces la pasamos por alto!)
  • Mirada perdida o desenfocada
  • Movimientos más lentos
  • Puños cerrados
  • Mayor irritabilidad

Con Emma, que siempre ha sido más expresiva, era facilísimo saber cuándo tenía sueño porque se frotaba la oreja derecha de una manera muy específica. Con Mateo estoy aprendiendo que se queda muy quieto y mira fijamente un punto cuando tiene sueño.

Como siempre digo a las madres en mi grupo «Madres Unidas Valencia»: «Aprended el lenguaje corporal de vuestro bebé. Cada uno tiene su propio dialecto de cansancio».

Diferencias entre el sueño diurno y nocturno

Durante mis primeras semanas con Lucas, cometí el error clásico: dejar que durmiera todo el día y luego sorprenderme de que estuviera despierto toda la noche. ¡Ay, la inocencia de la madre primeriza!

El Dr. Fernández me explicó algo que ahora parece obvio pero que revolucionó mi enfoque: «El sueño diurno y nocturno son fisiológicamente diferentes. Durante el día predomina el sueño ligero, mientras que por la noche hay más fases de sueño profundo».

Aplicando lo que aprendí como maestra sobre rutinas, con Mateo hemos implementado:

  • Durante el día: Permitimos ruidos normales durante sus siestas, abrimos cortinas para que entre luz natural, y mantenemos actividades regulares en casa.
  • Durante la noche: Bajamos las luces 1-2 horas antes de su hora de «dormir» (teóricamente), usamos sonido blanco, y todas las interacciones son mínimas y tranquilas.

Ahora, en verano, con Lucas en vacaciones y la casa más animada, mantenemos esta diferenciación ha sido un reto. Miguel ha tenido la brillante idea de designar una habitación como «zona de siesta» donde Mateo puede dormir mientras los mayores siguen con sus actividades en otras partes de la casa.

Cómo crear rutinas de sueño saludables desde el nacimiento

En teoría perfecto, en la práctica… complicado. Pero después de tres hijos, puedo decir que establecer rutinas, aunque flexibles, marca una enorme diferencia.

Nuestra rutina nocturna con Mateo (adaptada de lo que funcionó con sus hermanos):

  1. Baño relajante (no todas las noches, 2-3 veces por semana es suficiente)
  2. Masaje suave con aceite de almendras
  3. Pijama y swaddle (ese envoltorio tipo «burrito» que a Mateo le encanta)
  4. Luz tenue en la habitación
  5. Alimentación (lactancia en mi caso)
  6. Nana o canción siempre la misma (le canto «Duérmete mi niño» igual que a sus hermanos)

Durante las mañanas cuando llevo a Emma a la escuela mientras cargo a Mateo, intento mantener cierta coherencia con las siestas, aunque sea difícil. He descubierto que el portabebés ha sido mi gran aliado para mantener sus siestas cuando estamos fuera de casa.

Problemas comunes de sueño y sus soluciones prácticas

Confusión día-noche

Con Emma tuvimos un caso grave de confusión día-noche durante casi tres semanas. Lo que finalmente funcionó fue:

  • Exponerla a luz natural durante el día (desayunábamos juntas en la terraza)
  • Establecer contrastes claros entre actividades diurnas y nocturnas
  • Evitar que sus siestas diurnas se extendieran más de 3 horas

Despertares frecuentes

Con Lucas descubrimos que tenía reflujo leve que le provocaba despertares. Con Mateo, que nació algo prematuro, los despertares son parte de su desarrollo normal todavía.

Algunas estrategias que nos han ayudado:

  • Mantener al bebé ligeramente inclinado después de las tomas (30 minutos)
  • Usar ruido blanco constante (tenemos una aplicación en el móvil)
  • El colecho seguro nos ha salvado muchas noches (siguiendo todas las recomendaciones de seguridad)

Siestas muy cortas

Emma era la reina de las «siestecitas» de 30 minutos. Ni un minuto más. Probamos:

  • Oscurecer más la habitación
  • Anticipar su despertar estando cerca cuando cumplía 25 minutos para ayudarla a enlazar con otro ciclo
  • Aceptar que algunos bebés simplemente tienen siestas cortas (esto fue lo que finalmente funcionó con ella)

Consultas frecuentes sobre el sueño del recién nacido

¿Es normal que mi recién nacido duerma todo el día?

Sí, es completamente normal. Los recién nacidos pueden dormir entre 14-17 horas diarias. Con Mateo, durante su primera semana, prácticamente solo se despertaba para comer. La Dra. Fernández me explicó que es parte de su recuperación del parto y adaptación al mundo exterior.

¿Debo despertar a mi bebé para alimentarlo?

Durante las primeras semanas, especialmente si tu bebé no ha recuperado su peso de nacimiento, sí. Con Mateo, que nació algo pequeño, teníamos la indicación de no dejar pasar más de 3 horas entre tomas durante el día y 4 horas por la noche durante las primeras dos semanas.

¿Cuándo empezará a dormir toda la noche?

La definición pediátrica de «dormir toda la noche» no es lo que la mayoría esperamos. Médicamente, significa un tramo de 5-6 horas seguidas, no necesariamente desde la hora de acostarse hasta la mañana.

Con Lucas, comenzó a dormir tramos de 6 horas alrededor de los 4 meses. Emma nos sorprendió haciéndolo a los 2 meses y medio. Con Mateo, a sus 3 meses, todavía estamos esperando ese milagro.

¿Los bebés que duermen más son más inteligentes?

Este mito me hizo sufrir con Lucas. La Dra. Fernández fue clara: «No hay evidencia científica que relacione directamente las horas de sueño con la inteligencia. Lo importante es la calidad del sueño y que el bebé duerma lo que necesita según su desarrollo».

Reflexiones finales de una madre en plena batalla del sueño

Después de tres hijos, si algo he aprendido sobre el sueño infantil es que cada bebé es único. Lo que funcionó maravillosamente con Emma fue un desastre con Lucas. Y Mateo está escribiendo su propio libro de reglas.

Durante las noches más difíciles, me recuerdo que esta etapa, aunque parece eterna cuando estás en ella, es fugaz. Pronto estaré preocupándome porque Mateo no quiere irse a dormir temprano para el colegio, como me pasa ahora con Lucas.

Como siempre digo, cada niño es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo te sirva de guía. En las próximas semanas os contaré cómo estamos manejando la transición a la cuna, ahora que Mateo está entrando en una fase más predecible (¡eso espero!).

Cuéntame en los comentarios cómo has manejado esto con tus pequeños, ¡siempre aprendo tanto de vosotras! Y si me disculpáis, aprovecharé que Mateo finalmente se ha dormido para cerrar los ojos yo también unos minutos antes de que Emma vuelva de su clase de baile.

Artículo actualizado en agosto de 2023 basado en mi experiencia actual con Mateo y la información más reciente de la Asociación Española de Pediatría.

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