¡Ay, el café! Esa taza humeante que para muchas de nosotras es parte esencial de nuestra rutina matutina. Recuerdo perfectamente la angustia que sentí durante mi primer embarazo con Lucas cuando me pregunté si tendría que renunciar a mi café con leche de las mañanas. Ese momento en la cocina, mirando mi cafetera italiana, casi con lágrimas en los ojos, pensando: «¿De verdad tengo que dejarlo completamente?». Después de tres embarazos y muchas consultas con mi ginecóloga, la Dra. Navarro del Hospital La Fe de Valencia, he aprendido bastante sobre este tema que hoy quiero compartir con vosotras.
¿Qué dice la ciencia actual sobre el consumo de café durante la gestación?
La principal preocupación con el café durante el embarazo es su contenido de cafeína, un estimulante que atraviesa la placenta y llega al bebé. A diferencia de nosotras, los fetos no tienen la enzima necesaria para metabolizar eficientemente la cafeína, lo que significa que sus efectos pueden ser más pronunciados y duraderos en ellos.
Durante mi consulta del primer trimestre con Emma, recuerdo que la Dra. Navarro me explicó: «Isabella, no es necesario que elimines el café por completo, pero sí que limites su consumo. La cafeína puede afectar al desarrollo del bebé si se consume en exceso».
Las investigaciones actuales sugieren que un consumo moderado de cafeína (menos de 200 mg diarios, equivalente aproximadamente a una taza de café normal) no parece asociarse con efectos adversos importantes. Sin embargo, consumos mayores se han relacionado con:
- Mayor riesgo de bajo peso al nacer
- Posible incremento del riesgo de aborto espontáneo
- Parto prematuro en algunos casos
Con Lucas, mi primer embarazo, fui extremadamente estricta y eliminé el café completamente, algo que me resultó durísimo. Con Emma ya me permití una taza pequeña ocasional, y con Mateo, mi experiencia me llevó a encontrar un equilibrio más informado.
Efectos de la cafeína en el desarrollo del bebé
La cafeína puede tener varios efectos en el desarrollo fetal, según me explicó detenidamente mi ginecóloga:
- Reduce el flujo sanguíneo placentario: La cafeína puede estrechar los vasos sanguíneos, reduciendo potencialmente el flujo de sangre (y por tanto de oxígeno y nutrientes) hacia el bebé.
- Altera patrones de movimiento y sueño fetal: Al ser un estimulante, puede afectar a cómo se mueve y duerme el bebé dentro del útero.
- Posible impacto en el crecimiento: Consumos elevados se han asociado con restricción del crecimiento intrauterino.
- Efectos a largo plazo: Algunos estudios sugieren posibles efectos en el desarrollo neurológico, aunque la evidencia no es concluyente.
Recuerdo que durante mi embarazo de Mateo, cuando estaba en el segundo trimestre, noté que los días que tomaba café, él se movía mucho más por la tarde. Mi matrona Pilar me confirmó que esto era normal: «Los bebés también sienten el efecto estimulante de la cafeína, Isabella».
¿Cuánto café puedo tomar si estoy embarazada?
Esta fue precisamente mi pregunta más urgente en cada uno de mis embarazos. Según las recomendaciones actuales de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, que la Dra. Navarro me confirmó:
- El límite recomendado es de unos 200 mg de cafeína al día (aproximadamente una taza de café normal)
- Es importante considerar TODAS las fuentes de cafeína, no solo el café
Para que os hagáis una idea, estos son los contenidos aproximados de cafeína:
- 1 taza de café expreso: 60-80 mg
- 1 taza de café de cafetera: 90-140 mg
- 1 taza de café instantáneo: 60-100 mg
- 1 taza de té negro: 40-60 mg
- 1 lata de refresco de cola: 35-45 mg
- 1 tableta de chocolate negro (50g): 25-50 mg
Con Emma, recuerdo que me compré una taza pequeñita especial para «mi café de embarazada», como la llamaba Miguel entre risas. Era mi manera de controlar la cantidad y disfrutar al mismo tiempo de mi pequeño placer.
Errores comunes sobre el café durante el embarazo
Durante mis reuniones con el grupo «Madres Unidas Valencia», he escuchado muchos mitos y malentendidos sobre este tema:
- «Cualquier cantidad de café es perjudicial»: Falso. La evidencia científica habla de límites seguros, no de prohibición total.
- «El café descafeinado no tiene cafeína»: No del todo cierto. Aunque tiene mucha menos, sigue conteniendo pequeñas cantidades (2-5 mg por taza).
- «Solo el café tiene cafeína»: Como hemos visto, hay muchas otras fuentes que debemos tener en cuenta.
- «Si ya tomaba mucho café antes, mi cuerpo está acostumbrado»: La tolerancia materna a la cafeína no protege al bebé de sus efectos.
Recuerdo a Clara, una compañera del grupo que estaba convencida de que el café descafeinado era completamente libre de cafeína y se tomaba 5 o 6 tazas diarias. Cuando le expliqué que seguía consumiendo algo de cafeína, ¡casi se cae de la silla!
Alternativas al café durante el embarazo
Durante mis tres embarazos, especialmente con Lucas cuando decidí eliminar el café por completo, experimenté con varias alternativas:
- Achicoria soluble: Tiene un sabor similar al café pero sin cafeína. Me ayudó mucho durante el primer trimestre con Lucas.
- Café de cereales: Elaborado con cebada, centeno o malta. Mi suegra me lo preparaba cuando íbamos a comer a su casa.
- Rooibos: Un té sudafricano naturalmente libre de cafeína con propiedades antioxidantes.
- Infusiones de frutas: Las hay deliciosas y muy aromáticas. Mi favorita durante el embarazo de Emma era la de manzana con canela.
- Descafeinado de calidad: Si realmente echas de menos el sabor del café, un buen descafeinado ocasional puede ser una opción.
Con Mateo, descubrí una mezcla de achicoria con un poco de cacao que preparaba caliente con leche, y se convirtió en mi ritual matutino cuando llevaba a Emma al colegio.
Síntomas de exceso de cafeína durante el embarazo
Es importante reconocer cuándo podríamos estar consumiendo demasiada cafeína. Durante mi segundo embarazo, cometí el error de tomarme un café grande en una quedada con amigas y experimenté:
- Palpitaciones incómodas
- Dificultad para dormir esa noche
- Sensación de nerviosismo
- Aumento de la acidez estomacal
Si experimentas estos síntomas, es una señal clara de que debes reducir tu consumo. Recuerdo que esa noche, Emma (que entonces era solo un bebé en mi vientre) se movió tantísimo que apenas pude dormir. Miguel bromeaba diciendo que estaba organizando una fiesta dentro.
El café según el trimestre de embarazo
La sensibilidad a la cafeína y sus posibles efectos pueden variar según la etapa del embarazo:
- Primer trimestre: Es el período más crítico para el desarrollo de órganos del bebé, y también cuando el riesgo de aborto espontáneo es mayor. La mayoría de especialistas recomiendan ser especialmente cuidadosas en esta etapa.
- Segundo trimestre: Aunque sigue siendo importante mantener la moderación, muchas mujeres (yo incluida con Emma y Mateo) encuentran que pueden tolerar mejor pequeñas cantidades de café en esta etapa.
- Tercer trimestre: La cafeína puede afectar los patrones de movimiento del bebé, y algunas investigaciones sugieren que el consumo elevado en esta etapa podría relacionarse con bajo peso al nacer.
Con Lucas, mi primer embarazo, no tomé ni una gota de café durante todo el embarazo. Con Emma empecé a permitirme media taza ocasional a partir del segundo trimestre. Y con Mateo, ya más experimentada, mantuve mi taza pequeña diaria desde el segundo trimestre, siempre dentro del límite recomendado.
¿Qué hacer si consumías mucho café antes del embarazo?
Este fue mi caso con Lucas. Antes de quedarme embarazada tomaba 3-4 cafés diarios, y el cambio fue brutal. Si estás en una situación similar, te recomiendo:
- Reducción gradual: Disminuir bruscamente puede provocar dolores de cabeza y malestar. Ve reduciendo progresivamente durante 1-2 semanas.
- Mezcla con descafeinado: Puedes ir aumentando la proporción de café descafeinado gradualmente.
- Hidratación adecuada: Beber suficiente agua ayuda a paliar los síntomas de abstinencia.
- Descansos adecuados: Si la falta de cafeína te produce somnolencia, programa pequeños descansos durante el día.
Recuerdo que durante las primeras semanas de embarazo con Lucas, tuve unos dolores de cabeza terribles por dejar el café de golpe. Con Emma fui más inteligente y reduje gradualmente, lo que hizo la transición mucho más llevadera.
¿Afecta el café a la fertilidad y concepción?
Aunque este artículo se centra en el embarazo, muchas de las que me leéis estáis en fase de búsqueda. Según me explicó la Dra. Navarro cuando estábamos intentando concebir a Mateo (que nos costó un poco más que los anteriores):
- Consumos elevados de cafeína (más de 300 mg diarios) podrían afectar a la fertilidad tanto femenina como masculina
- Se recomienda que ambos miembros de la pareja moderen su consumo durante la etapa de búsqueda
- La cafeína puede afectar a la calidad del esperma en algunos casos
Miguel, que siempre ha sido más cafetero que yo, tuvo que reducir también su consumo cuando estábamos intentando concebir a nuestro pequeño Mateo. ¡Las caras que ponía con su café descafeinado eran todo un poema!
Conclusión: equilibrio y sentido común con el café durante el embarazo
Después de tres embarazos, he aprendido que, como con tantos aspectos de la maternidad, la clave está en el equilibrio. No es necesario sufrir privándote completamente del café si es algo que disfrutas, pero sí es fundamental moderar su consumo y mantenerse dentro de los límites recomendados.
Recuerda que cada embarazo es diferente. Con Lucas fui extremadamente estricta, quizás demasiado. Con Emma encontré un mejor equilibrio, y con Mateo ya tenía la confianza de una madre experimentada para tomar decisiones informadas sin caer en extremos.
Como siempre digo, cada mujer y cada embarazo es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo te sirva de guía. Ahora que Mateo está empezando a gatear por toda la casa, vuelvo a necesitar ese café matutino más que nunca, ¡aunque sigo controlando la cantidad porque continúo con la lactancia!
¿Cómo has gestionado tú el tema del café durante tu embarazo? ¿Has encontrado buenas alternativas? Cuéntame en los comentarios, ¡siempre aprendo tanto de vosotras!