Durante mi segundo embarazo con Emma, recuerdo perfectamente aquella mañana de otoño cuando preparaba una ensalada y dudé si añadir la remolacha que tenía en la nevera. Estaba en ese momento del embarazo en que te cuestionas absolutamente todo lo que comes. ¿La remolacha será buena? ¿Tendrá contraindicaciones? Como muchas de vosotras sabéis, después de tres embarazos y numerosas consultas con la Dra. Navarro, mi ginecóloga de confianza en Valencia, he aprendido bastante sobre alimentación durante la gestación y hoy quiero compartir lo que sé sobre este colorido tubérculo.
¿Qué dice la ciencia actual sobre el consumo de remolacha durante el embarazo?
La remolacha es uno de esos alimentos que, afortunadamente, no está en la lista de prohibidos durante el embarazo. De hecho, según me explicó la Dra. Navarro durante una de mis revisiones del segundo trimestre con Mateo, la remolacha puede ser un alimento especialmente beneficioso para las embarazadas por su perfil nutricional.
Este tubérculo es rico en folatos (ácido fólico natural), hierro, potasio y antioxidantes, todos ellos nutrientes fundamentales durante la gestación. Sin embargo, como todo en el embarazo, hay que conocer sus particularidades y consumirla adecuadamente.
Durante mi embarazo de Lucas, mi primogénito, evitaba muchos alimentos por puro desconocimiento. Con Emma ya estaba más informada, y para cuando esperaba a Mateo, había aprendido a equilibrar mi alimentación incluyendo alimentos nutritivos como la remolacha sin miedos innecesarios.
Beneficios de la remolacha para embarazadas
La remolacha aporta numerosos beneficios durante el embarazo, que he ido descubriendo a lo largo de mis tres gestaciones:
- Rica en ácido fólico natural: Fundamental para prevenir defectos del tubo neural en el bebé, especialmente durante el primer trimestre.
- Excelente fuente de hierro: Ayuda a prevenir la anemia, tan común durante el embarazo. Con Mateo, mis niveles de hierro bajaron considerablemente y mi matrona, Pilar, me recomendó aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro como la remolacha.
- Alto contenido en nitratos naturales: Mejoran la circulación sanguínea y pueden ayudar a controlar la presión arterial, algo que me vino genial durante el tercer trimestre con Emma cuando comencé a tener ligera retención de líquidos.
- Propiedades antiinflamatorias: Gracias a sus betalaínas, pigmentos que le dan ese color rojizo característico.
- Fibra para combatir el estreñimiento: Un problema habitual en el embarazo que sufrí especialmente con Lucas.
Recuerdo que en mi segundo embarazo, mi nutricionista del Hospital La Fe, Silvia Martí, me animó a incluir más remolacha en mi dieta cuando vio mis análisis de sangre. «Tienes los niveles de hierro un poco justos, Isabella. La remolacha te vendría fenomenal», me dijo, y no se equivocaba.
Formas seguras de consumir remolacha durante la gestación
Basándome en mi experiencia personal y en las recomendaciones de profesionales, os comparto las mejores formas de incorporar la remolacha durante el embarazo:
- Remolacha cocida: Es la forma más segura y digestiva. Podéis cocerla con piel y luego pelarla fácilmente.
- En ensaladas: Cortada en daditos o rallada, aporta color y nutrientes a cualquier ensalada.
- En zumos o batidos: Combinada con zanahoria, manzana o naranja, aunque en cantidades moderadas por su contenido en azúcares.
- Remolacha asada: Al horno con un poco de aceite de oliva, queda deliciosa y mantiene gran parte de sus nutrientes.
- En cremas y purés: Ideal para el invierno, combinada con patata o zanahoria.
Durante los meses de verano con mi embarazo de Emma, me preparaba casi a diario un batido de remolacha, pepino, manzana y jengibre que me ayudaba a mantenerme hidratada y combatir las náuseas matutinas que me duraron hasta bien entrado el segundo trimestre.
Posibles contraindicaciones de la remolacha en el embarazo
Aunque la remolacha es generalmente segura, hay algunos aspectos a tener en cuenta:
- Alto contenido en azúcares naturales: Si tienes diabetes gestacional (como me ocurrió ligeramente con Mateo), consulta con tu médico sobre las cantidades adecuadas.
- Puede provocar coloración rojiza en orina y heces: No te asustes si esto ocurre, es completamente normal y no indica ningún problema.
- Contenido en oxalatos: En personas propensas a cálculos renales puede ser problemático en grandes cantidades, aunque durante el embarazo no suele ser un problema si el consumo es moderado.
- Potencial efecto laxante: En algunas personas, un consumo excesivo puede provocar diarrea o malestar digestivo.
Recuerdo que en mi grupo «Madres Unidas Valencia», Marta, una compañera embarazada, se asustó muchísimo cuando vio su orina rojiza después de tomar un zumo de remolacha. Llamó a urgencias pensando que era sangre, hasta que le explicaron el efecto de este alimento. ¡Nos reímos mucho de la anécdota en nuestro siguiente encuentro!
Errores comunes al consumir remolacha durante el embarazo
He observado que muchas embarazadas cometen algunos errores frecuentes con la remolacha:
- Consumirla en exceso: Como todo, la moderación es clave. Una o dos remolachas medianas por semana suele ser una cantidad adecuada.
- Tomarla solo en zumos: Aunque los zumos son refrescantes, es mejor variar las formas de consumo para aprovechar también la fibra.
- No lavarla adecuadamente: Siendo un tubérculo, es importante limpiarla bien para eliminar restos de tierra o pesticidas.
- Consumir solo remolacha enlatada: Aunque es cómoda, suele tener más sodio y menos nutrientes que la fresca.
Con Lucas, reconozco que caí en el error de consumir casi exclusivamente remolacha enlatada por comodidad. Con Emma y Mateo aprendí a cocinarla fresca, y la diferencia en sabor y propiedades es notable.
¿Cuánta remolacha puedo comer si estoy embarazada?
Esta fue una de mis dudas recurrentes que le planteé a la Dra. Navarro. Su respuesta fue clara: «Isabella, como con todos los alimentos durante el embarazo, la clave está en la variedad y la moderación».
Una pauta general que me ha funcionado bien es:
- 1-2 remolachas medianas a la semana
- En el caso de zumos, no más de un vaso pequeño (150-200ml) 2-3 veces por semana
- Combinarla siempre con otros vegetales y no convertirla en el único alimento de este tipo que consumes
Durante mi tercer trimestre con Mateo, cuando tenía más retención de líquidos, aumenté ligeramente el consumo a 2-3 remolachas semanales por recomendación de mi matrona, ya que sus propiedades diuréticas naturales me ayudaban a sentirme mejor.
Recetas con remolacha ideales para embarazadas
Os comparto algunas de mis recetas favoritas con remolacha que me han acompañado durante mis tres embarazos:
- Ensalada de remolacha, queso de cabra y nueces: Rica en calcio, hierro y ácidos grasos esenciales. Era mi favorita durante el embarazo de Emma.
- Crema de remolacha y patata: Reconfortante y nutritiva para los días de invierno cuando estaba embarazada de Mateo.
- Hummus de remolacha: Una variante colorida y nutritiva del clásico hummus, perfecta para picar entre horas.
- Tortitas de remolacha y avena: Para desayunos diferentes cuando las náuseas me permitían cocinar con Lucas.
- Batido de remolacha, plátano y frutos rojos: Refrescante y energético para los veranos valencianos.
Recuerdo que en el tercer trimestre con Emma, Miguel (mi marido) me preparaba cada domingo unas tortitas de remolacha y avena que se convirtieron en nuestro pequeño ritual de fin de semana. Lucas, que entonces tenía 3 años, las llamaba «tortitas de princesa» por su color rosa y siempre quería probarlas.
La remolacha según el trimestre de embarazo
La relevancia de la remolacha varía según la etapa del embarazo:
- Primer trimestre: Especialmente valiosa por su contenido en ácido fólico natural, aunque si sufres náuseas intensas, quizás prefieras consumirla en pequeñas cantidades o en batidos.
- Segundo trimestre: Ideal para mantener los niveles de hierro y prevenir la anemia gestacional.
- Tercer trimestre: Sus propiedades diuréticas naturales pueden ayudar con la retención de líquidos, y su contenido en fibra es útil contra el estreñimiento que suele empeorar al final del embarazo.
Con Mateo, que nació algo prematuro a las 37 semanas, la remolacha fue una gran aliada durante todo el embarazo, especialmente en el tercer trimestre cuando la retención de líquidos me hacía sentir muy incómoda.
Conclusión: la remolacha, una aliada nutritiva durante el embarazo
Después de tres embarazos, puedo decir con confianza que la remolacha es uno de esos alimentos que vale la pena incluir en la dieta de la embarazada. Sus beneficios nutricionales son numerosos, y consumida con moderación y bien lavada, no presenta riesgos significativos.
Como siempre digo, cada embarazo es un mundo, pero espero que mi experiencia con Lucas, Emma y el pequeño Mateo te sirva de guía. Ahora que Mateo está empezando con la alimentación complementaria, estoy redescubriendo muchos alimentos, incluida la remolacha, que pronto incorporaré en sus primeras papillas.
¿Has incluido la remolacha en tu alimentación durante el embarazo? ¿Tienes alguna receta favorita o duda sobre este alimento? Cuéntame en los comentarios, ¡siempre aprendo tanto de vosotras! Y si tenéis alguna anécdota como la de mi amiga Marta con la orina rojiza, ¡compartidla también para que otras mamás no se asusten!